
Avanza el cierre técnico de pozos agotados para ordenar y fortalecer la actividad hidrocarburífera
NuevaHoraMagazine
La directora de Fiscalización de las Operaciones Hidrocarburíferas, Ana Laura López, explicó que “cuando un pozo deja de ser productivo, no puede quedar inactivo sin control. El abandono es una etapa necesaria de la actividad hidrocarburífera, que permite asegurar el pozo, proteger el ambiente y concentrar los recursos en aquellos yacimientos que aún tienen potencial”.
Según detalló la funcionaria, el procedimiento incluye una serie de tareas técnicas específicas que garantizan el sellado definitivo del pozo en distintos niveles, mediante trabajos de punzado, cementaciones y verificaciones, hasta su cierre en superficie. “No se trata de un simple retiro, sino de un proceso controlado que asegura que el pozo quede completamente aislado y en condiciones ambientales adecuadas”, señaló.
Este proceso se lleva adelante en paralelo con la evaluación y reactivación de otros pozos que todavía presentan posibilidades de mejora productiva. En ese sentido, López indicó que el objetivo es “abandonar aquellos pozos que ya no producen para poder sostener y mejorar la producción en los que sí tienen futuro”.
El plan contempla el cierre de 107 pozos sin productividad, en el marco de un esquema que apunta a la remediación de pasivos ambientales históricos. Las tareas involucran a distintas empresas de servicio, con mano de obra local, y se desarrollan bajo la responsabilidad operativa de YPF y la fiscalización permanente del Estado provincial.
Finalmente, la directora subrayó que “el abandono responsable de pozos es tan importante como la perforación o la producción. Es una condición indispensable para una actividad hidrocarburífera ordenada, segura y sostenible en el tiempo”.






























