




La salida de Paolo Rocca de Tenaris y la pregunta de fondo que hoy inquieta a toda la industria argentina
NuevaHoraMagazine
Aunque Rocca continuará como presidente del Grupo Techint y chairman de Tenaris, dejando claro que mantiene el control estratégico del conglomerado, su salida de la conducción ejecutiva ocurre en medio de fuertes tensiones con el gobierno de Javier Milei y de un cambio profundo en las reglas económicas del país.
El conflicto tomó estado público cuando Milei cuestionó duramente a Techint tras una licitación vinculada a tubos para Vaca Muerta, donde una empresa india ofreció precios considerablemente más bajos que Tenaris. Allí apareció el choque entre dos modelos económicos completamente distintos.
Por un lado, el modelo industrial histórico argentino, basado en:
- protección del mercado interno,
- desarrollo industrial nacional,
- generación de empleo local,
- y políticas de “compre argentino”.
Y por otro, el esquema que impulsa Milei:
- apertura de importaciones,
- competencia global,
- reducción de protecciones estatales,
- y prioridad al precio más bajo sin importar el origen del producto.
La gran pregunta que comienza a instalarse es si la industria argentina puede competir en igualdad de condiciones frente a gigantes como India o China, países con costos laborales, fiscales y energéticos muy inferiores.
El debate no es menor. Empresas argentinas aseguran que producir en el país implica afrontar:
- alta presión tributaria,
- costos logísticos elevados,
- infraestructura deficiente,
- carga laboral compleja,
- y un costo financiero muy superior al de otras economías.
En ese contexto, competir contra productos asiáticos se vuelve extremadamente difícil para muchos sectores industriales.
La situación genera especial preocupación en provincias como Tierra del Fuego, donde gran parte de la actividad económica depende de regímenes de promoción industrial y de la protección frente a importaciones extranjeras.
Para algunos economistas, la apertura puede generar productos más baratos y mayor competencia. Pero para otros, una apertura brusca podría provocar cierres de fábricas, pérdida de empleo industrial y una fuerte dependencia de productos importados.
El caso Techint refleja justamente esa tensión. Porque detrás de la figura de Rocca no solo se discute el poder de uno de los empresarios más influyentes del país, sino también el futuro del modelo productivo argentino.
La salida de Rocca de la conducción ejecutiva de Tenaris parece mostrar que incluso los gigantes industriales comenzaron a reacomodarse frente al nuevo escenario económico impulsado por el gobierno nacional.
La discusión recién empieza, pero ya deja una pregunta central para el futuro económico del país: si Argentina abandona definitivamente los esquemas de protección industrial, ¿qué sectores productivos estarán realmente en condiciones de sobrevivir en una competencia directa con las grandes potencias manufactureras del mundo?




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